NOMBRE PROYECTO:
Centro Comunitario Campesino para la Seguridad y Soberanía Alimentaria

LUGAR: Ecuador

LOCALIDAD: 15 comunidades indígenas de los Cantones Guamote y Colta - Provincia de Chimborazo

CATEGORÍA: Hambre cero (ODS 2), Alianzas para el desarrollo (ODS 17)

CONTRAPARTE LOCAL:

Fundación Escuela Radiofónica Popular de Ecuador – ERPE

OTROS ACTORES INVOLUCRADOS:

  • Ministerio Agricultura Provincia de Chimborazo
  • Instituto Nacional Investigación Agropecuaria
  • Universidad Nacional Chimborazo (Facultad de Agricultura e Ingeniería Hidráulica)
  • Municipalidad de Colta – Junta Parroquial de Columba
  • CorporaciónCampesinaSumakTarpuy
  • Empresa social Sumak Life

OBJETIVO GENERAL:

Aportar al mejoramiento de la producción agroecológica para la seguridad y soberanía alimentaria y para una alimentación saludable en las comunidades campesinas indígenas de la provincia de Chimborazo – Ecuador

OBJETIVOS ESPECÍFICO Y RESULTADOS ESPERADOS:

  • implementado un Banco de Semilla Comunitario con anexo huerta de reproducción; 
  • Implementado un Banco Técnico y Solidario para sistemas de abastecimiento y reciclado de aguas;
  • Instituido un Centro Comunitario Campesino para la Seguridad y Soberanía Alimentaria;
  • elaborado recetario de dietas tradicionales y composición de una canasta básica de alimentos saludables y nutrientes; 
  • implementados 120 huertos familiares en 15 comunidades campesinas diversificando la producción agroecológica y equipados para abastecimiento y reciclado de aguas.

SINTESIS INICIATIVA:

Los cantones Guamote y Colta, ubicados en la Provincia de Chimborazo son una de las zonas indígenas más empobrecidas de Ecuador. Según el Plan Estratégico de Desarrollo Cantonal de Riobamba 2020 (redactado por la I.Municipalidad de Riobamba) el indicador de pobreza por necesidades básicas insatisfechas (NBI) asciende al 46,93% y en las parroquia rurales llega hasta el 99.00%. A la agricultura, típicamente agroquímica, se dedican un 65-70% de mujeres y aún en crisis es la principal actividad productiva de la población. Los escasos productos son vendidos en los mercados más cercanos a las comunidades sin que los campesinos obtengan los suficientes ingresos por sus necesidades. Por otro lado, las familias no disponen de un huerto destinado a su propia alimentación dedicando la superficie cultivable mayoritariamente a cultivos para la venta.

Si bien el Estado Ecuatoriano contempla el desarrollo rural dentro de su Plan Nacional del Buen Vivir, en la práctica estos objetivos no se están traduciendo en medidas reales que mejoren la situación de la población rural. Por otra parte, la falta de alternativas para generar ingresos ha convertido a esta región del Ecuador en una de las más deprimidas, concentrando más de la mitad de los pobres del país y con un fuerte incremento de la migración interna y hacia el exterior. En ese contexto han aumentado de manera importante los índices de desnutrición y mortalidad infantil. Se estima que el 25% de los niños en edad preescolar tiene baja talla y según fuente de UNICEF en algunas zonas del cantón Guamote los índices de desnutrición infantil alcanzan hasta un 44% triplicando los índices medios del país. Sin embargo, el problema de la desnutrición o deficiente alimentación no está sólo relacionado con la pobreza económica, sino también con la pérdida de cultura ancestral indígena: se consume otro tipo de alimentos, de factura industrial, menos nutritivos y más costosos. Esta situación se ha visto agravada por los efectos del cambio climático que, según datos del Ministerio del Medioambiente de Ecuador, evidencia una mayor sequía en la zona de la Sierra ecuatoriana, razón por la que resulta fundamental disponer de instalaciones de captación y almacenamiento que permitan aprovechar el agua de los meses con mayores índices pluviales. En la zona de intervención, apenas existen este tipo de instalaciones por lo que las cosechas se encuentran a merced de la climatología, que merma considerablemente la producción agrícola de los beneficiarios. La constante pérdida de ingresos vía agricultura, afecta especialmente a las mujeres, y siendo su principal actividad: en Guamote, según el Servicio Nacional de Información, el analfabetismo femenino es de un 25% frente al 14% de analfabetismo masculino. La falta de formación obstaculiza el acceso de la mujer al mercado laboral, vulnerando aún más su desarrollo social y económico.

Beneficiando a 120 familias campesinas indígenas de 15 comunidades del Cantón Colta y Guamote, los diferentes ámbitos de intervención del proyecto se enmarcan y se encuentran en el vigente Plan Nacional del Buen Vivir: soberanía alimentaria, reducción de la desnutrición y mitigación del cambio climático. La iniciativa a lo largo de los 24 meses de implementación, se propone actuar en diversas líneas de trabajo que responden a las principales causas del aumento de la pobreza del medio rural y la consecuente pérdida de soberanía alimentaria de sus habitantes:

  • Mejorar los conocimientos sobre agricultura agroecológica e instalar huertos en las familias beneficiarias para su autoconsumo;
  • Mejorar y diversificar la dieta alimentaria adaptándolas a los productos de los huertos familiares;
  • Dotar a las familias beneficiarias de los conocimientos y medios suficientes para abastecimiento del agua para riego;
  • Asegurar la cantidad y variedad de cultivos mediante la creación de un Banco de Semillas local y criolla.

ESTADO: En desarrollo